Tecnología deportiva

VAR remoto en Chile: qué cambia al centralizar las revisiones

La ANFP llevó el VAR remoto a Primera y su expansión al Ascenso abrió un nuevo modelo operativo. Así viajan las señales y qué datos siguen pendientes.

Equipo Pont3la10 ·

El VAR chileno cambió de lugar antes que de reglas. La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) informó en abril de 2026 que empezaría a operar revisiones remotas desde estudios de TVTEL, primero en dos partidos por fecha de la Liga de Primera. En agosto, Cooperativa reportó que el modelo centralizado también comenzaba a aplicarse en la Liga de Ascenso. La novedad consiste en revisar las imágenes desde una sala ubicada fuera del estadio, conectada con el partido en curso; no significa que una computadora reemplace al árbitro ni que el protocolo de revisión haya cambiado.

La primera etapa descrita por la ANFP contempló dos encuentros por jornada en Primera. El anuncio ubicó la operación en los estudios de TVTEL y explicó que la infraestructura contaría con respaldo eléctrico y con los protocolos de comunicación usados en la transmisión oficial. La asociación presentó el esquema como una forma de concentrar la operación audiovisual. Esos son los términos informados por el organizador: las fuentes consultadas no detallan un calendario completo para extender el servicio a todos los partidos ni publican una comparación cuantitativa con las salas VAR instaladas en cada estadio.

La extensión al Ascenso apareció en la cobertura de Cooperativa del 7 de agosto. El medio habló con Roberto Tobar, jefe de la Comisión de Árbitros de la ANFP, quien dijo que el retraso entre la sala y la cancha era mínimo y casi imperceptible. La atribución importa: es una valoración de quien lidera el arbitraje, no el resultado de una medición de latencia publicada por un laboratorio independiente. El dato confirma que la conversación sobre VAR remoto incluye tanto la disponibilidad de cámaras como la velocidad y sincronización con que llegan sus señales.

La cadena de video recibió una actualización tecnológica en paralelo. Appear y TVTEL anunciaron el 25 de agosto el despliegue de una plataforma X20 para transportar señales desde el centro de producción de Machasa hasta la instalación VAR de Macul. La empresa proveedora describió el envío simultáneo y sincronizado de varias cámaras a la sala de revisión, donde se usa el sistema Xeebra de EVS. Esa información técnica procede de los socios comerciales del proyecto y debe leerse como descripción del proveedor; no equivale a una auditoría de terceros sobre cada partido.

Para entender el cambio conviene separar cuatro capas. Las cámaras captan el juego; el transporte lleva sus imágenes hasta la sala; los árbitros de video revisan las acciones que admite el protocolo; y el juez de campo conserva la decisión final dentro de las reglas. La ANFP afirmó que la operación remota mantiene las especificaciones de comunicación de la transmisión oficial. Por tanto, centralizar no amplía por sí mismo las jugadas revisables ni elimina la intervención humana: desplaza el trabajo de revisión a un recinto común y depende de que las señales lleguen correctamente.

La ANFP también mencionó asistencia de inteligencia artificial para trazar de forma semiautomática las líneas del fuera de juego. Esa función no debe confundirse con la decisión arbitral ni con el transporte remoto de video. El comunicado la presenta como apoyo a una tarea específica, pero no identifica en ese texto al proveedor, los parámetros de validación ni una tasa de error. Con la evidencia disponible es posible describir la herramienta que la asociación anunció, pero no afirmar cuánto tiempo ahorra o cuánto mejora la precisión en los partidos.

El modelo centralizado puede hacer más flexible la asignación de salas y equipos porque la revisión no requiere montar una instalación completa junto a cada cancha. Esa es una posibilidad operativa derivada de la arquitectura descrita; las comunicaciones revisadas no publican cifras de ahorro, costos de operación ni número de encuentros atendidos simultáneamente. Tampoco ofrecen una serie independiente de tiempos de revisión o de correcciones arbitrales antes y después del cambio. Sin esas métricas, las afirmaciones de mayor eficiencia deben atribuirse a sus impulsores y no presentarse como un resultado ya medido.

La experiencia chilena se está extendiendo por etapas: la ANFP describió primero dos partidos por fecha en Primera, mientras que Cooperativa cubrió después su entrada en el Ascenso. Ese recorrido permite observar cómo una infraestructura audiovisual se lleva a más de una categoría, pero aún deja preguntas abiertas sobre disponibilidad por estadio, contingencias ante una interrupción de señal y criterios para evaluar el servicio. Las fuentes consultadas no detallan un protocolo público de contingencia para fallas de conexión ni indicadores de desempeño que permitan comparar sedes.

Por ahora, lo verificable es concreto: la sala remota se instaló fuera del estadio, la ANFP comunicó una cobertura inicial de dos partidos por jornada en Primera, y medios chilenos reportaron su ampliación al Ascenso. También hay un proveedor identificado para el transporte de video y una herramienta semiautomática de líneas anunciada por la asociación. La siguiente evaluación editorial debe buscar registros de disponibilidad, latencia y tiempos de revisión publicados por la organización o una entidad independiente; hasta entonces, el VAR remoto chileno es un cambio operativo documentado cuyo rendimiento comparativo aún no puede medirse con los datos públicos consultados.

Fuentes y créditosANFP

Sigue leyendo

Más historias para ti