Tecnología deportiva
FIFA abre tres retos de innovación para el fútbol
La convocatoria de FIFA plantea retos para el Mundial Femenino 2027, wearables de salud y tableros conectados. El plazo para presentar propuestas vence el 1 de noviembre.
La FIFA publicó el 29 de septiembre tres desafíos nuevos de su Innovation Programme. La convocatoria recibe solicitudes hasta el 1 de noviembre de 2026 y se organiza en tres frentes: mejorar el recorrido de los aficionados alrededor del Mundial Femenino de Brasil 2027, explorar dispositivos portátiles para conocer mejor la salud y el rendimiento de los jugadores, y conectar los tableros de sustitución con los sistemas usados durante los partidos. Son retos para que organizaciones e innovadores presenten soluciones; el anuncio no confirma que una tecnología haya sido elegida.
El primer desafío cubre el recorrido completo del aficionado, desde descubrir el torneo y comprar una entrada hasta viajar al estadio y orientarse durante la jornada de partido. La FIFA incluye como posibles áreas de trabajo la accesibilidad, la participación dentro del estadio, las operaciones del día del encuentro, la venta de entradas y el transporte. Es el primero de estos retos ligado de forma específica a una competición de FIFA; las propuestas seleccionadas serán evaluadas y probadas con miras a un eventual uso en el torneo.
El segundo frente pide wearables capaces de aportar datos físicos y fisiológicos de los futbolistas en tiempo real durante entrenamientos o partidos. La convocatoria menciona como ejemplos la hidratación, la carga física, la recuperación y el estrés. La descripción delimita lo que busca el organismo: mediciones nuevas que aporten información sobre salud y rendimiento, en lugar de repetir métricas ya conocidas sin explicar qué permiten observar.
En esta línea, la FIFA exige que los productos propuestos hayan alcanzado al menos la fase de prototipo funcional. También pide evidencia de que los datos pueden capturarse con precisión y convertirse en información útil. Si una solución resulta prometedora, podría desarrollarse, probarse y validarse con el apoyo de la red de socios de investigación e instituciones académicas de la FIFA. La convocatoria no afirma que esos pasos ya hayan ocurrido ni que un prototipo vaya a ser aceptado.
El tercer desafío se refiere al proceso de sustitución. La FIFA busca tableros que puedan conectarse al software de gestión existente y automatizar la visualización de los números de los jugadores para el público del estadio. El organismo añade requisitos de producto: los tableros deben ser durables y livianos, y poder enlazarse con plataformas de software. El objetivo descrito es digitalizar el procedimiento que utilizan equipos y oficiales del partido.
Las tres áreas tienen alcances distintos. El reto para Brasil 2027 se vincula a una competición y a una experiencia concreta del público; el de wearables fija una condición de madurez técnica y de calidad de los datos; el de sustituciones define una integración con sistemas que ya existen. Por eso, la convocatoria no debe leerse como anuncio de una tecnología única que vaya a incorporarse de inmediato en todas las competiciones.
Una lectura independiente de la convocatoria, publicada por la firma jurídica Marks & Clerk, destaca las reglas de propiedad intelectual y datos. Según ese análisis, los innovadores conservan la propiedad de sus soluciones, mientras la FIFA mantiene la titularidad sobre los datos generados durante partidos o pruebas oficiales. Esa explicación procede del análisis legal de la firma; la noticia de FIFA describe los retos, pero no desarrolla esos términos en su página.
Marks & Clerk también señala que, si una tecnología sale del programa y se adopta de manera amplia en el fútbol, la relación podría continuar mediante acuerdos de licencia o contratación entre FIFA y sus creadores. Se trata de una posibilidad descrita por la fuente independiente, no de un contrato anunciado para alguno de los tres retos. La distinción ayuda a separar la fase actual de exploración y prueba de una eventual compra o despliegue.
La convocatoria se anunció el 29 de septiembre y su plazo cierra el 1 de noviembre. En el desafío de aficionados, la FIFA prevé evaluar y probar propuestas seleccionadas con la intención de que alguna pueda llegar al Mundial Femenino; para wearables habla de desarrollo y validación posterior si hay soluciones prometedoras. Esos pasos dependen de la evaluación: el anuncio no publica una lista de participantes elegidos ni garantiza implementación.
En conjunto, la FIFA identificó necesidades concretas en tres momentos del fútbol: la experiencia de quien asiste al torneo, la información disponible sobre el estado del jugador y la gestión de una sustitución. El valor periodístico de la iniciativa está en esos requisitos y en el límite entre propuesta, prototipo y uso real. La fecha del 1 de noviembre marca el cierre para postular; cualquier resultado posterior tendrá que confirmarse en nuevos anuncios del organismo.
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