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Deportivo Cali y Santa Fe conocen a sus rivales para la Libertadores Femenina 2026: así quedaron los grupos

CONMEBOL confirmó que Deportivo Cali integrará el Grupo D junto a Libertad, Nacional y Universidad de Chile; Santa Fe, en tanto, se medirá con Corinthians, Colo-Colo y Caracas en el Grupo A. El torneo se disputará en Ecuador entre el 15 y el 31 de octubre con 16 clubes, y las 'azucareras' llegan con el antecedente del

Equipo Pont3la10 ·

El fútbol femenino colombiano ya tiene un mapa claro para el torneo continental de clubes. Deportivo Cali quedó ubicado en el Grupo D de la CONMEBOL Libertadores Femenina 2026, mientras que Independiente Santa Fe hará parte del Grupo A. Así lo confirmó la Confederación Sudamericana de Fútbol al oficializar los cuatro grupos del certamen, que volverá a reunir a 16 equipos y se jugará íntegramente en Ecuador entre el 15 y el 31 de octubre. La noticia, replicada de inmediato por la Dimayor y corroborada también por medios deportivos especializados, enciende las expectativas de dos hinchadas que vienen siguiendo con atención la consolidación del balompié femenino en el país y en la región.

La conformación de las zonas deja rutas con distintos niveles de exigencia para los representantes colombianos. Cali compartirá el Grupo D con Libertad, Nacional y Universidad de Chile, una combinación que lo enfrentará a rivales de Paraguay, Uruguay y Chile. Santa Fe, por su parte, deberá lidiar con un desafío de mayor calibre en el papel: su zona, el Grupo A, incluye a Corinthians, uno de los clubes más dominantes del fútbol femenino sudamericano, además de Colo-Colo y Caracas. La sola presencia del equipo brasileño marca una diferencia notoria en la dificultad del grupo, aunque en torneos cortos como este la jerarquía no siempre se traduce en resultados.

La edición 2026 mantendrá la estructura de 16 participantes repartidos en cuatro grupos, un formato que CONMEBOL ha ido consolidando para darle mayor robustez competitiva al torneo. La decisión de disputar la totalidad del certamen en Ecuador representa además una apuesta por centralizar la logística, facilitar la cobertura mediática y ofrecer una sede fija para un evento que sigue buscando estabilizarse como vitrina central del fútbol de clubes femenino en el continente. Para los equipos colombianos, esto implica preparar una campaña fuera de casa, sin la posibilidad de jugar como locales ante su público.

El antecedente más cercano para Deportivo Cali es alentador y pesa en la lectura que se hace de su presencia en esta edición. El club vallecaucano fue subcampeón de la Copa Libertadores Femenina en 2025, un logro que el Comité Olímpico Colombiano documentó como parte de la trayectoria reciente de las azucareras. Ese subtítulo convierte a Cali en uno de los equipos con mayor cartel entre los que integran el Grupo D y le otorga una base de experiencia internacional que sus rivales, al menos algunos de ellos, no poseen en la misma medida. El reto será sostener ese nivel en un calendario de alta exigencia física y mental.

Santa Fe, en cambio, no llega con un podio reciente en el torneo que respalde de manera tan inmediata su aspiración, pero sí con una estructura competitiva que ha hecho del club bogotano un protagonista recurrente del fútbol femenino colombiano. Enfrentar a Corinthians en fase de grupos es, sin duda, una de las pruebas más complejas que puede deparar el sorteo. Las brasileñas llevan años marcando el ritmo del fútbol de clubes en la región, con un modelo de juego y una inversión que suelen marcar distancia. No obstante, Colo-Colo y Caracas también presentan desafíos: el equipo chileno tiene tradición y roce internacional, y el venezolano llega como representante de una liga que ha mostrado señales de mejora.

El sorteo en sí no deja de ser una fotografía del momento del fútbol femenino sudamericano: clubes con presupuestos muy disímiles, ligas en distintos estadios de profesionalización y un torneo que intenta nivelar la cancha sin sacrificar el mérito deportivo. La Libertadores Femenina ha venido creciendo en audiencia y reconocimiento, y cada edición entrega evidencias de esa evolución, aunque también deja al descubierto brechas que las federaciones y los clubes todavía no terminan de cerrar. Que haya 16 equipos repartidos en cuatro grupos es un avance en la dirección correcta, pero la competencia real se definirá en los detalles: planificación, profundidad de plantilla y manejo de los viajes.

Para las seguidoras y seguidores del fútbol femenino en Colombia, la noticia despierta una doble expectativa. Por un lado, la ilusión de ver nuevamente a un equipo nacional disputando las instancias finales del torneo, tal como hizo Cali en 2025. Por otro, la curiosidad de observar cómo responde Santa Fe ante un grupo que incluye al rival más fuerte posible en la fase inicial. La combinación de un club que viene de rozar la gloria y otro que encara un reto mayúsculo hace que, desde ya, la participación colombiana en esta Libertadores Femnina se convierta en una de las historias a seguir del torneo. No hay favoritismo explícito para ninguno de los dos colombianos, pero sí razones para que sus caminos se sigan con lupa.

Quedan poco más de dos semanas para el debut del certamen, programado para el 15 de octubre en Ecuador. Entre ese día y el 31 del mismo mes, la fase de grupos y las rondas finales definirán al nuevo monarca del fútbol continental de clubes. Para Cali, el camino del Grupo D puede representar una oportunidad de reafirmar la jerarquía construida en 2025. Para Santa Fe, la zona A es una declaración de intenciones: si logra superar la primera ronda, habrá enviado un mensaje contundente sobre su capacidad. El torneo, en cualquier caso, ofrecerá una nueva muestra del crecimiento del fútbol femenino sudamericano y del papel que los clubes colombianos están llamados a desempeñar en esa transformación.

La información confirmada por CONMEBOL y amplificada por la Dimayor y Claro Sports se limita por ahora a la composición de los grupos, la sede y las fechas del torneo. No hay detalles sobre calendarios de partidos, horarios o convocatorias, aspectos que se conocerán en los próximos días una vez se avance en la organización del evento. Ese próximo capítulo de la historia determinará los cruces específicos y permitirá hacer análisis más afinados sobre las posibilidades reales de cada club. Por ahora, la noticia es el punto de partida: Deportivo Cali y Santa Fe tienen rivales, sede y fechas; la Libertadores Femenina 2026 ya está en el horizonte inmediato del fútbol colombiano.

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